Nicolás Estrada Cirio fue el tercer hijo del
matrimonio entre José Manuel Estrada y Ana Sirio Robles.
De su juventud poco se sabe, pero es posible que
luego de obtener educación básica haya pasado a ayudar en el establecimiento
comercial de sus padres. En su testamento, su madre se refiere a él como
"mi hijo el doctor Nicolás Estrada", de tal manera que debe haber
obtenido un título de educación superior, pero no sabemos de qué profesión o
en donde. En las univesidades que entonces existían en Ecuador no hay rastros
de que haya estudiado en ellas. Puede ser que el título lo haya obtenido en la
Univesidad de San Marco, en Lima. Lamentablemente, los registros fueron
destruidos cuando el ejército chileno ocupó Lima, de tal forma que no hay como
investigar al respecto.
Según el investigador genealógico Dr. Fernando Jurado Noboa, Nicolás se
recibió de abogado en Quito en 1851. Consta en la nómina de los abogados
recibidos en Quito, según Abraham Erazo.
Nicolás aparece en Quito durante la presidencia
del Gral. José María Urvina, como un funcionario menor de gobierno. Sin
embargo, tiene suficiente amistad con el Presidente para que él y su esposa,
doña Teresa Jado de Urvina, apadrinen a su hijo Emilio Antonio, en 1855.
Sirvió a tres sucesivos gobiernos del Ecuador,
desde el de José María Urvina hasta el de Guillermo
Franco en 1860. Durante ese gobierno era funcionario de la Cancillería
ecuatoriana y fue delegado para negociar un tratado con el Perú, pues sus
fuerzas militares tenían sitiada por río y tierra la ciudad de Guayaquil. Una vez listo el
tratado, el canciller renunció a su puesto y fue nombrado en su lugar don
Nicolás Estrada Cirio, en quien recayó la terrible responsabilidad de firmar
el tratado que lograría la salida de las fuerzas peruanas.
Al salir lo peruanos el Ecuador quedó en estado de anarquía y fraccionado
políticamente, hasta que Gabriel García
Moreno tomó el poder por la fuerza y consolidó nuevamente al Ecuador.
Sin embargo, García era enemigo de los gobiernos que se habían sucedido desde
Urvina: Robles y Franco, pues ellos eran Liberales y García era
Conservador.
Uno de los primeros actos de García fue el perseguir a todos los políticos del
antiguo régimen y declaró que el tratado que se había firmado, denominado
"Tratado de Mapasingue" por el nombre de la hacienda en la cual se lo
firmó, era nulo.
Todos los políticos del antiguo régimen tuvieron que salir al exilio. Nicolás aparece encabezando una
"legación" del Ecuador en Lima hacia comienzos de 1861, mientras ese gobierno no
reconocía a
García Moreno, pero en cuanto se dio el reconocimiento, la legación fue
entregada a otro representante y Nicolás aparentemente pasó a Piura. Todos sus bienes
en Ecuador fueron confiscados y su exilio fue en total pobreza.
El gobierno de
Gabriel García Moreno duró hasta 1875, luego de lo cual comenzaron a regresar
algunos de los exilados. Aparentemente, Nicolás Estrada Cirio no estuvo entre
los que retornaron al Ecuador.
Al salir al exilio, en Guayaquil quedaron su
esposa, doña Francisca Carmona y Vázmeson con sus hijos: Nicolás Enrique, de
6 años; Emilio Antonio, de 5 años; y, José Manuel, de 3 años. La familia
quedó en la indigencia, pues al confiscarse todos los bienes del padre, fueron
desalojados aún de su vivienda.
En esa época aún vivía doña Ana Cirio Robles, abuela de los niños, y
presumimos que ella les dio albergue temporal. Doña Ana contrajo segundas
nupcias con el Dr. Manuel Villavicencio, quien se encargó de dilapidar gran
parte de la fortuna de su esposa, quien al fallecer en 1872, contaba con un
modesto patrimonio que legó a sus dos hijos sobrevivientes: Nicolás Enrique y
Ana Inés Estrada Cirio, y a los hijos de ellos. Por el tenor de su testamento,
en que no menciona a su nuera Francisca Carmona, creemos que en ese momento no
mantenían buenas relaciones.
Doña Panchita (como le decían cariñosamente) Carmona se ganó la vida
haciendo dulces y obtuvo becas en el colegio San Vicente para el estudio de sus
tres hijos, quienes fueron muy buenos y aprovechados estudiantes, al punto que
estuvieron algunas veces en cuadro de honor. Sin embargo, la realidad de pobreza
hizo que al terminarse la instrucción básica al menos uno de los niños,
Emilio, se dedicara a
trabajar para ayudar a mantener el hogar.
Nicolás Enrique falleció en Quito a los 20 años
de edad, según su madre doña Panchita, mientras Emilio Antonio se quedó en
Guayaquil con su madre. De José Manuel no se sabe más luego de la información
escolar a mediados de la década de 1860, pero no se descarta que haya ido al
Perú a encontrarse con su padre y haya dejado descendencia en ese país.
De Emilio Antonio Estrada Carmona
continúa su descendencia en Ecuador.
Una vez radicado en Piura, don Nicolás se
relacionó con Virginia Rodríguez Parra, con quien tuvo dos hijas: Rosa
Zolila, en 1863 y Ana Cristina Estrada Rodríguez, en 1866. Rosa Zoila deja
descendencia en Chile.
Mientras mantenía esa relación con
doña Virginia entabló otra relación con María de Luz Bejarano, de la cual nació
Arturo César Estrada Bejarano, el 16 de septiembre de 1864.
También mantuvo una relación con doña Manuela
Espinoza, de cuya unión nacieron los hermanos Francisco de Paula y Jerónimo
Francisco Estrada Espinoza, nacidos en 1865.
Aparentemente tuvo otro hijo,
entre los que estaría Nicolás Estrada, nacido c.
1874. Recientes investigaciones en Piura (año 2008) abren la posibilidad de que
este personaje se haya llamado Manuel Nicolás Estrada Otero, y no sea hijo de
Nicolás Estrada Cirio sino de su hijo José Manuel Estrada Carmona.
Estas tres familias de Nicolás Estrada Cirio continúan su descendencia en el
Perú y en Chile.
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